5 situaciones por las cuales deberías correr sí o sí a urgencias

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5 situaciones por las cuales deberías correr sí o sí a urgencias

Los médicos explican que estas señales no dan ningún tipo de espera, pueden comprometer la vida. Para algunas personas, todas las molestias que aparecen súbitamente en su organismo o que se empeoran de manera progresiva son razones suficientes para acudir a los servicios de urgencias.

También, existen personas que dejan pasar síntomas bajo la premisa de que pueden modificarse con el tiempo y no buscan atención de manera oportuna, lo que puede arriesgar su salud, y hasta su misma vida.
Se debe tener claro que existen cinco síntomas que por encima de cualquier factor requieren atención clínica inmediata. Conocer este grupo de manera clara es un buen paso para regularizar y utilizar de manera adecuada estos servicios.

1. Pérdida del conocimiento:

Cualquier situación que se acompañe de pérdida súbita del conocimiento, con presencia o no de otros síntomas, debe ser atendida de manera inmediata.

Aquí no se puede esperar y mucho menos pensar que este síntoma es resultado de cambios de temperatura, baja de tensión, variaciones en el azúcar de la sangre y que por ende puede ser pasajero. La pérdida de conocimiento en cualquier edad es un signo grave que debe atenderse en los minutos que siguen al episodio, incluso si la persona recupera la conciencia.

2. Pérdidas de movimiento o sensibilidad:

La imposibilidad súbita para mover voluntariamente una parte del cuerpo o la sensación de adormecimiento en cualquier segmento ponen en evidencia alteraciones en curso, principalmente del sistema nervioso, que pueden originarse en causas diversas. Las personas que las presentan deben ser trasladadas de inmediato a un servicio de urgencias.

 

3. Dolor en el pecho:

Los dolores en el pecho de aparición rápida, sobre todo en personas que nunca los han presentado son razones suficientes para    acudir a un servicio de urgencias. Aunque los dolores pueden variar desde el pinchazo, la quemazón o la opresión, su proyección hacia el brazo, la espalda o la mandíbula, además de la sensación de mareo y la presencia de un sudor frío, pueden ser indicativos de un infarto. Y aunque existen otras enfermedades que pueden generar este síntoma, como las alteraciones del músculo o de los cartílagos en el tórax, el reflujo o alteraciones pulmonares, todos requieren ser evaluados en un área de urgencias.

 

4. Deformidades súbitas del cuerpo:

Cuando una parte del cuerpo pierde la forma, bien sea por un trauma o por condiciones patológicas como es el caso de las fracturas, las luxaciones o los esguinces, deben ser valorados en un área clínica de urgencias. En ocasiones, en el momento cuando se presenta la lesión es difícil identificar si un hueso está roto o se trata de otro tipo de lesión. Es por ello que siempre que se presente esta situación no hay que esperar y trasladar en condiciones óptimas (mejor por personal experto) a un área de urgencias.

5. Sangrados:

La presencia de sangre a través del vómito, en la deposición o por la nariz de manera abundante es motivo de evaluación urgente, lo mismo que cuando se presentan de manera abundante, con una herida o una lesión en cualquier parte del cuerpo.
La cantidad de sangre en el cuerpo tiene un volumen definido, por lo que pérdidas abundantes pueden llevar a desequilibrios que en poco tiempo pueden comprometer la vida. De ahí que cuando se presentan no hay que dar ninguna espera.

Muchos otros factores pueden condicionar la necesidad de una visita a urgencias como la fiebre, la diarrea continua, la deshidratación o el vómito. Pero estos pueden dar algún tipo de espera, e incluso pasar de un día para otro, a diferencia de los cinco ya mencionados.

 

 

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